2) En
una sartén, pondremos a calentar la mantequilla con un chorrito de AOVE; cuando
se haya fundido, incorporaremos los dientes de ajo picado, las hojas de laurel y
la guindilla, salpimentaremos y mantendremos al fuego unos instantes.
3) Antes de que adquieran demasiado color, agregaremos el brandy, prenderemos con un mechero (asegurándonos de que la
campana de la cocina está apagada) y flambearemos durante unos segundos, hasta
que el fuego haya desaparecido. Retiraremos del fuego y reservamos momentáneamente.
4) A continuación, pondremos a calentar una plancha antiadherente con un
chorrito de AOVE; escurriremos las navajas, las secaremos con papel de cocina y
cuando la plancha esté caliente (pero sin que llegue a humear), las dispondremos
separadas entre sí y las haremos en dos tandas. Salpimentaremos y las
mantendremos a fuego alto, en torno a minuto y medio de cada lado, hasta que observemos
que se abran en su totalidad, pero sin pasarnos de punto de cocción, ya que nos
quedarían con una textura gomosa.
Pasaremos las navajas a una fuente, incorporamos la salsa
por encima y espolvoreamos en última instancia un poco de perejil picado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario